El enigma
Por nuestra hermana Marah

Hermanos y Hermanas: Aunque este sueño fue recibido algunos años atrás, he escrito lo mejor que recuerdo porque siento que es importante para algunos que lo leen hoy, especialmente porque estamos en los últimos días. Acabamos de salir de Yom Kippur, un tiempo solemne de reflexión. Algo que necesitamos en este momento ya que la separación de las cabras de las ovejas está a las puertas.
Sueño: El Enigma
En mi sueño yo estaba en la casa de mis padres observando a través de las galerías. Vi un cuarto con el nombre de mis familiares. Vi pinturas y retratos de miembros de mi familia que habían muerto antes de mi nacimiento en el año 1948. Estos no eran necesariamente retratos de sus personas sino de sus vidas.
Todos nosotros teníamos libros que mostraban asignaciones que teníamos que cumplir en nuestro tiempo de vida. Para algunos era breve, pero para otros parecía como una novela.
Mientras iba de un retrato a otro, llegué al mío, pero lo único que había era un espacio sin retrato. Entonces me contemplé a mí misma afuera observando las cosas que estaban establecidas. Había un rompecabezas el cual no había podido terminar. No había retrato por el cual pudiera dejarme llevar y no podía imaginármelo.
Llegué a una caja que se asemejaba a un regalo. La abrí para encontrar solamente una caja adentro. Me mantuve abriendo cajas sólo para encontrar otra caja.
Entonces llegué a una escultura cristalina que era muy hermosa, pero la solté y se rompió en millones de fragmentos. Los recogí y los puse adentro de la caja llegando a la conclusión que tenía otro enigma que resolver que era aún más difícil de descifrar.
Entonces me volví y me encontré a mí misma en la entrada de un enorme laberinto. De alguna manera sabía que si entraba jamás volvería a salir de allí, pero entré. Era abrumador. Lleno de pasadizos sin salida, pero aun así nos estaba guiando a propósito.
Repentinamente me hallé a mí misma yendo a través de un túnel de espejos. Estaban todos en derredor mío, aun sobre mi cabeza y bajo mis pies. Era un túnel de autoexamen que revelaba verdades innegables. Me vi a mí misma desde adentro. Me vi a mí misma desde diferentes ángulos, y emocionalmente, mis más íntimos pensamientos fueron revelados.
Mientras emergía del otro lado, estaba empapada como si hubiera pasado a través de una piscina de agua. Proseguí descendiendo por el laberinto, las paredes eran tan altas que no tenía idea en qué lugar me hallaba dentro del laberinto. Mientras continuaba mi viaje, fui sumergida en una tiniebla absoluta. ¡Comencé a caer en pánico! Pero aun así sentía como si alguien en quien yo confiaba estaba conmigo y calmadamente comencé a tantear la pared. Esparcí mis brazos y mis dedos para tocar la pared. La sentía. Era como piedra y sentía que había surcos en la pared. Con mis dedos traté de examinar e imaginarme qué sería aquello. Eran letras. Fui de una letra a otra intentando construir una palabra. Cada sección de las paredes tenía otra palabra y yo puse cada palabra en mi mente y continué descendiendo por un sendero sucio. En ambos lados había foresta y posibles peligros, así que permanecí en el sendero. Llegué hasta el cruce de otro sendero. Miré hacia abajo del sendero y se veía mucho mejor del que había estado anteriormente. Así que le pregunté a aquella Presencia que me había llenado de calma en el túnel de oscuridad, qué camino debería seguir. Y Él me dijo que siguiera derecho.
Miré y realmente había un sendero allí, pero ciertamente no se veía atractivo. Había crecido y observé que había espinas, pero continué hacia adelante. Era difícil. Mis piernas me picaban por los rasguños de las espinas. Las ramas me golpeaban y tenía calor y sed. Aun así, proseguía hasta que llegué a otra encrucijada. Nuevamente pregunté cuál era el camino.
Él me dijo mantente caminando derecho. Miré el sendero y se veía peor que el anterior. Miré hacia abajo, hacia otros senderos y noté cuán agradables eran. Eran más amplios y estaban pavimentados. ¿Por qué? También había una banca para sentarse. Pregunté otra vez, pero no hubo respuesta.
Así que continué moviéndome hacia adelante. Estaba decepcionada. Era tan malo sino peor que el antiguo sendero. Estaba lleno de fango, rocoso y muy difícil de caminar. Pero mientras seguía a lo largo del sendero éste comenzó a ascender. Me estaba quedando sin aire, así que me senté debajo de un árbol, mientras meditaba profundamente. ¿Podré salir de este laberinto? Me levanté y comencé a subir aún más alto.
Había enormes rocas como si fuera una montaña y finalmente llegué a la cima. Allí encontré un jardín con vista a este gigantesco laberinto.
Mientras entraba al jardín, había un hombre delante de mí sentado en una enorme roca. Él estaba radiante de alegría con mi llegada. Lo reconocí. Sabía que era Él que me había estado guiando todo el camino. Caminó y me abrazó. Sentí solaz y un sobrecogedor amor que salía de Él. Él se sentía tan feliz porque yo lo había logrado. Caminé hacia el borde y miré abajo donde había otros en el laberinto. ¡Eran tantos! Le pregunté a mi Señor: “¿Llegarán ellos hasta aquí también?”
Su rostro cambió por un minuto y suspirando fuertemente dijo: “Muchos no lo lograrán.” Su mirada era triste, pero entonces se volvió a mí con una sonrisa y dijo: “!Pero tú lo lograste!”
¡Nuestro Señor es tan bueno!
Entonces comencé a hacerle preguntas sobre mi experiencia. Él me sonrió y dijo: “Sí, lo sé… Te preguntabas sobre los retratos en la galería y los objetos en la mesa.”
“Tu retrato no estaba terminado porque no habías terminado tu trabajo aquí. Cuando dejes esta vida, el Padre terminará tu retrato. Igualmente, el enigma no puede ser terminado por la misma razón. La humanidad no ha terminado sus días, sus tribulaciones, sus pruebas, hay piezas que todavía faltan.”
“La escultura de cristal es tu ser espiritual. Y las cajas son dones espirituales que recibes en tu viaje.”
Fin del sueño.
Hay muchas cosas de este sueño que tienes que resolverlas tú mismo. Para reflexionar.
Este sueño no fue sólo para mí… sino para todos. Pero cuando tuve este sueño, yo sé que mis decisiones durante la travesía a través de este laberinto fueron reales para mí. Las experiencias fueron reales para mí. Como una prueba personal para mí. Espero que todos puedan encontrar el valor de este viaje.
Amor y bendiciones de familia,
Marah
Ps. He reflexionado sobre la estructura de cristal y su ruptura. Mi “hombre espiritual” es lo que es salvado. Mi cuerpo aún no ha sido cambiado y salvado. ¡Aquí podemos enfermarnos, pecar y morir! Pero tenemos la gloriosa esperanza de un cuerpo glorificado. Uno sin mancha ni arruga. Me di cuenta sobre cómo podemos proteger nuestro hombre espiritual. Manteniendo el pecado lejos de nuestras vidas. Si nos deslizamos, nuestro hombre espiritual se desliza también. Creo que la Escritura que dice que estamos sentados en lugares celestiales con Él es una revelación sobre dónde está nuestro hombre espiritual. Es por esto que es tan importante caminar en el espíritu como una oposición a la carne.
1 Cor 13:12. 1 Cor 12:4-11 ; Heb 12:13 ; Sal 23:3 ; Mat 7:13. Dan 5:13
Por favor, excuse mi brevedad.





Comments