Importancia Profética de la Construcción del Templo de Jerusalén

Parte 1
Israel se ha convertido en el centro de atención mundial. En la expectación del Mesías prometido, ha comenzado con los planes de la construcción de su templo el cual será una de las maravillas del mundo.
¿Qué importancia profética tiene la construcción de este templo?
Para los judíos el templo constituye la base misma de su fe. El centro del ejercicio de su fe. Sin templo, la religión judía queda sepultada en una utopía. Un recuento de relatos del pasado. El templo constituye la vida de la religión judía ya que sin templo la adoración no está completa. Sin templo prácticamente el culto levítico no pueden efectuarse.
Desde la destrucción del segundo templo de Jerusalén en el año 70 d.C. los judíos han estado orando para que Dios permita la reconstrucción del tercer templo. Esta oración ha sido parte de la tradicional oración que los judíos realizan tres veces al día. A pesar de seguir sin construirse, la idea y el deseo de un tercer templo es sagrada para el judaísmo. Sobre todo, para el judaísmo ortodoxo. El servicio a Dios es como un culto no realizado. En el Tanaj los profetas piden su construcción para que sea construido en la era mesiánica.
Existen planos realizados por los antiguos judíos, específicamente en los capítulos 40-47 del libro de Ezequiel (la visión de Ezequiel es anterior a la construcción del segundo templo) y el manuscrito del templo descubierto en Qumrán entre los manuscritos del Mar Muerto. Sin embargo, nunca llegaron a ser utilizados.
¿Qué nos hace inferir que los judíos construirán su tercer templo?
Varias profecías bíblicas, pero la más contundente de ellas aparece en la revelación que se le hizo a Daniel sobre las 70 semanas.
Daniel 9:27: Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.
Vemos que la profecía habla de “hacer cesar el sacrificio y la ofrenda”. Sin templo no hay sacrificio ni ofrenda pues éstas sólo pueden ser ofrecidas en el templo con los instrumentos designados.
La revelación de las 70 semanas dada Daniel, un siervo de Dios que insistentemente inquirió sobre el futuro de su pueblo, comprende un periodo profético de 490 años de trato directo de Dios con el pueblo de su pacto. Dentro de este periodo aparecen una serie de eventos. Unos ya cumplidos como la reconstrucción del primer templo y la muerte del Mesías. Y otros por cumplirse como la aparición del hombre de pecado y la construcción del tercer templo. De estos 490 años, 483 ya fueron exactamente cumplidos al pie de la letra. Queda un restante de siete años que, como se le dijo a Daniel, “traerá la expiación al pecado y se ungirá al santo de los santos.”
Esta última semana son siete años. Dios tratará nuevamente con el pueblo del pacto, la nación de Israel. El mesías tan esperado aparecerá. Pero hay un paréntesis especificado en la Sagrada Escritura. 2 Tesalonicenses 2:3 dice: Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición. El orden de eventos es como sigue: Un terrible abandono de la fe tomará lugar. Esto dará lugar al anticristo. El anticristo concertará un pacto con la nación de Israel. Aparentemente en este pacto estará condicionada la construcción del templo.
Será un periodo terrible de siete años donde Dios litigará con la nación de Israel y la iglesia tibia de Laodicea. Será un periodo de purificación donde la humanidad será confrontada de la misma manera que fue confrontada la nación de Israel antes de su entrada a la tierra prometida. Lea Josué 24:15.
Durante la mitad de la semana, a través de los siete años de esta edad conocida como “la gran tribulación”, el Anticristo es poseído por Satán. Detiene el sacrificio en el templo y profana el lugar santísimo. (Daniel 9:27) Esta es la abominación desoladora. Es durante estos últimos tres años y medio que el Anticristo hace obligatorio el sistema económico 666.
Estos 3.5 años finales serán de una tribulación tal que Jesús dijo que no la ha habido nunca ni la habrá. Los santos serán entregados en mano del Anticristo por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. (Dan. 7:25) Este es un periodo bíblico de 3.5 años (360 días). 3.5 x 360= 1260 días.
El reinado de la Bestia También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. (Apocalipsis 13:5 )
Estos son meses bíblicos de 30 días. Este es un periodo de tiempo de 42 x 30= 1260 días.
Jerusalén será entrampada por los gentiles por 42 meses (Apocalipsis 11:2). Estos meses son meses bíblicos de 30 días, 42 x 30 = 1260. La dispersión del poder del pueblo santo será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo, o 3.5 años (Daniel 12:7) Estos son días bíblicos de 360 días 3.5 por 360 = 1260 días.
El ministerio de los dos testigos dura 1260 días o tres 3.5 años. (Apocalipsis 11:3) Estos dos testigos cuyo ministerio aparece descrito en el capítulo 11 de Apocalipsis serán dos profetas de la orden del Antiguo Testamento exclusivamente enviados a la nación de Israel. Su misión será advertir a la nación sobre la marca de la bestia y el gran día de Jehová que está próximo a caer. Harán un llamado al arrepentimiento y a tornarse a su Dios. Ministrarán con el poder de Enoc, representativo de la era prediluviana, y el poder de Elías representativo de la era postdiluviana. Estos dos testigos desafiarán al anticristo y sus secuaces haciendo milagros y señales nunca vistos.
Dios reunirá a Jacob y toda la gente de su pacto como las ovejas de Bozra. (Miqueas 2:12,13) 12 De cierto te reuniré todo, oh Jacob: recogeré ciertamente el resto de Israel: lo pondré junto como ovejas de Bosra, como rebaño en mitad de su majada: harán estruendo por la multitud de los hombres. 13 Subirá rompedor delante de ellos; romperán y pasarán la puerta, y saldrán por ella: y su rey pasará delante de ellos, y á la cabeza de ellos Jehová. Miqueas 2:12-1 SRV)
Apocalipsis 12:6 dice que la mujer (Israel) volará al exilio. Allí será protegida y alimentada por Dios de la ira de la Bestia. El anticristo usará todos los recursos habidos y por haber para destruir al pueblo judío durante estos tres años y medio. Pero serán protegidos por Dios. El remanente que se tornará al Dios de sus padres durante estos 42 meses será protegido de la ira de la Bestia y alimentado por Dios. El anticristo usará todos los recursos habidos y por haber, usará todo el aparato tecnológico y toda estrategia para destruir a pueblo judío durante estos tres años y medio. Pero este remanente será protegido por Dios.
El vuelo al exilio del remanente judío donde serán alimentados por 42 meses (1260 días) cumple el pacto de Dios con ambas casas de Israel. Este tiempo de exilio y provisión de Dios aparece establecido ocho versos más adelante como 3 ½ años. (Apocalipsis 12:14). Estos dos versos en Apocalipsis 12 proveen la clave para el tiempo bíblico o tiempo profético. Por consiguiente, la profecía de las Setenta Semanas es dispensada desde el trono de Dios en su valor de 360 días santos.
Durante los siete años de tribulación Dios tratará con el ser humano. El epicentro de esta gran tribulación será en la nación de Israel y la civilización occidental, sede del cristianismo. Isaías 13:12 dice: Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre. Y en Isaías 6:13 dice: Y si quedare aún en ella la décima parte, esta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa.

El mundo tendrá una nueva estructura social que comprenderá el ideal utópico de Platón y el movimiento transhumanista con el anticristo como rey. Estará dividido en diez regiones, tal y como aparece en un mapa diseñado en el 1941. Quizás pensaron que a raíz de la Segunda Guerra Mundial el terreno estaría listo para la implementación del poder, pero olvidan que las reglas las pone Dios. Él solo ha determinado la hora cuando permitirá el cumplimiento predicho por sus profetas de la antigüedad.
La gran tribulación entrará en efecto con tres señales inequívocas dichas en la Biblia:
1. Una apostasía global. (2 Tesalonicenses 2:3
2. Aparición del hombre de pecado. (2 Tesalonicenses 2:3-5
3. Confirmación de un tratado o pacto de siete años entre Israel y Occidente, representado por el anticristo. (Daniel 9:27)
Esto dará inicio al Nuevo Orden Mundial ya anunciado y vitoreado por las masas a través de los años.
Fin de la parte 1.
Ana Ríos
11 de abril 2026





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