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Viene un grande avivamiento

Feb 12
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Viene un grande avivamiento

Testimonio por el Dr. James Brooks tal como le relató el evangelista Euley Hudson.


Conocí a Euley hace casi veinte años atrás. Era un evangelista independiente. Algunos años antes, mientras trabajaba como vendedor de vehículos, sintió que Dios lo llamaba para predicar el evangelio alrededor del mundo. Ninguna iglesia, denominación o concilio que se allegó quiso respaldarlo. Así que tomó la determinación de seguir hacia adelante por su cuenta. Le dijo a Dios que, aunque el hombre no lo respaldara, le iba a obedecer y que Él le proveería con los medios necesarios para ir alrededor del mundo. Entonces comenzó a ver grandes milagros.


Comenzó entonces a hacer viajes regulares a China comunista e Israel, predicando en las calles y en cualquier lugar que fuera posible.


Después de estar haciendo esto por algunos años, Euley retornaba a su casa de un viaje de Israel. Había dejado a Israel, ido a Europa y viajaba hacia su casa en los Estados Unidos.


Por alguna razón se sintió desalentado y un poco deprimido. Sentado en su asiento en el avión, el Espíritu del Señor vino sobre él y Dios le dijo varias cosas. El Señor le dijo que no en muchos años vendría un gran avivamiento. Le dijo a Euley que este avivamiento sería espectacular por las multitudes de gente que serían salvas sin nadie mencionarles sobre el arrepentimiento y la salvación. Dios le dijo que la gente estaría caminando por la calle y que de repente vendría sobre ellos convicción del Espíritu y se arrepentirían tornándose al Señor. Dios le dijo que la gente llegaría sin aviso a una convicción y por la presencia del Señor colapsarían en el suelo donde estaban. Esto fue algo común durante el Gran Avivamiento de 1800 en los estados de Tennessee y Kentucky, también en el de Ulster de 1859, y muchos otros.


Dios le dijo a Euley que como señal de que esto era cierto, vería por algún tiempo gente colapsar cuando él estuviera cerca de ellos. Entrarán bajo convicción y arrepentimiento sin que él o cualquier otra persona les testificara. Él dijo que cuando el Señor le estaba diciendo aquello había una señora anciana de Holanda sentada cerca de él en el avión. Comenzó a llorar incontrolablemente. Ella no hablaba inglés, pero otra dama le tradujo y dijo que ella sintió que no estaba agradando a Dios. Euley le habló y oró por ella mientras la otra dama le traducía. Gradualmente comenzó a sollozar y comenzó a sentirse feliz. La otra gente del avión comenzó a llorar también. Entonces él se puso en pies y habló a todos los del avión sobre el Señor y más personas comenzaron a llorar.


Después que el avión aterrizó en el aeropuerto de Kentucky, Euley salió. Mientras caminaba por el terminal, un hombre empujaba un carro lleno de equipaje y mientras se iba acercando a Euley comenzó a llorar y le decía que era un pecador que necesitaba arrepentirse. Mientras Euley pasaba cerca de otras personas también comenzaron a llorar. Afuera en la calle, mientras Euley pasaba, muchas personas caían llorando reclinándose en las paredes del edificio.


Mientras me decía esto, había una pareja, amigos míos bien cercanos. Estaban sentados al lado nuestro. Interrumpieron a Euley para decirme lo que había pasado con ellos justo dos días antes. Habían llevado a Euley a comer y mientras él les contaba la misma historia, la mesera caminaba hacia su mesa. Repentinamente comenzó a llorar y sollozar. Se volvió y fue al baño. La amiga de mi esposa la siguió y la encontró llorando contra la pared. La mesera le dijo que ella había sido cristiana, pero por muchos años no había tenido tiempo para Dios. Dijo que todo iba a cambiar ya que había decidido volver a la iglesia y permitir que Dios dirigiera su vida como Él quisiera. Esto fue lo que se le dijo a Euley, que durante el avivamiento llegaría un momento cuando esto sería lo común.


Mi abuela habló sobre el gran avivamiento que vendría. Que sería el movimiento más grande que el mundo jamás haya visto. Dijo que comenzaría en un momento dado después del año 2000. Dijo que ambos, el juicio y el avivamiento vendrían sobre América y sobre el mundo. Cuando le pregunté cuándo estas cosas comenzarían, su respuesta fue que no sabía el tiempo, solo que sería en algún momento después del año 2000. Me dijo que la señal de que el juicio estaría a punto de suceder sería cuando un grande edificio en la ciudad de Nueva York sería destruido por personas de un país musulmán. Dijo que aquella gente odiaría a América y a los americanos pero que ella no sabía por qué. Abuela dijo que destruirían un edificio completamente en la ciudad de Nueva York. Dijo que no lo harían con una bomba, sino que sería golpeado.


Abuela dijo que todo el mundo en América lo sabría al momento, cuando esto pasara. Antes de que terminara el día, ella dijo que el mundo entero sabría todo lo que estaba sucediendo en el momento. Esto fue en el año 1958 o 59 que me dijo esto. Me dijo que esto sería una señal de que el juicio había comenzado.


Le pregunté qué pensaría la mayoría de los americanos cuando vieran el comienzo de estos juicios caer sobre ellos. Su respuesta fue que la mayoría cerraría sus ojos y que ciegamente seguiría su curso normal como si todo estuviese bien. Como si todo siguiera igual. Yo dije, “Pero por supuesto los cristianos verán que algo no está bien.”  Su respuesta fue que, al contrario, la mayoría de los cristianos cerraría sus ojos y estarían igual de ciegos que la mayoría de la población.


Unos pocos, dijo ella, estarán siguiendo a Dios y verán lo que viene. La mayoría de los cristianos en América, dijo ella, no siguen a Dios y no verán ni harán caso de las advertencias que Él estará dando. No sabrán lo que viene pues escuchan al hombre y no a Dios.

 

Euley Hudson, por Dr. James Brooks

10 de febrero 2026

 

 
 
 

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