top of page

El Dragón se Agita

  • relojprofetico
  • Dec 5, 2025
  • 9 min read

Parecía hallarme alto en los cielos observando abajo hacia la tierra. La tierra se veía como un globo frente a mis ojos. El Señor estaba parado a mi lado. Vi entonces un enorme dragón dorado en la tierra que aparentaba estar dormido. Por alguna razón percibí que el dragón estaba bien alerta de todo lo que se movía alrededor.


“¿Qué es este dragón?”, pregunté al Señor.


“Es el espíritu de una nación,” replicó el Señor.


Entonces vi grupos de hombres y mujeres de cada nación y nacionalidad que convergían en cierto punto de la tierra. Entraban en un enorme salón de reuniones. Un grupo pequeño de hombres y mujeres se reunieron primero secretamente y en privado antes de la reunión del grupo grande. Observaba mientras solemnemente ellos asentían con la cabeza y se dieron la mano.


Entonces vi que el dragón abrió un ojo como enrojecido, levemente agitado y miró fijamente al grupo más pequeño de hombres y mujeres.


El grupo más pequeño de hombres y mujeres que se habían reunido en secreto se unieron al resto en el salón grande. El dragón cerró sus ojos y aparentó volverse a dormir. Pero yo tenía una sensación incómoda que el dragón no estaba realmente dormido, sino que estaba bien al tanto de todo lo que se movía alrededor.


Los hombres y mujeres en el salón grande parecían estar discutiendo y debatiendo asuntos candentes. Había pilas de papeles en frente de cada persona. Los debates y discusiones se hicieron cada vez más candentes. Vi cómo un pequeño grupo de gente de dos naciones se pusieron sobre sus pies y se salieron del salón. Un pandemonio estalló después de su salida.


“¿Quién era aquella gente que se salió?”, pregunté al Señor.


“Los americanos y los israelíes,” replicó el Señor.


Una vez más el dragón abrió uno de sus ojos e investigó la escena que estaba tomando lugar. El dragón entonces puso una sonrisa de satisfacción. Se agitó sutilmente y sin apenas demostrar que lo estaba haciendo, se movió en moción suave y se deslizó sutilmente al salón grande de reunión. Entonces se enroscó y retrocedió, cerró sus ojos y una vez más aparentó quedarse dormido. Pero aun a pesar de su quietud, tuve la sensación profunda de que el dragón realmente estaba despierto y alerta. Experimentaba unos sentimientos que este dragón era bien siniestro.


Volvió nuevamente el grupo a entrar en debates y discusiones candentes. Después que terminó la reunión grande, el pequeño grupo de hombres y mujeres que se habían reunido en secreto privadamente se volvieron a reunir. Algunos de ellos se reunieron con un nuevo grupo de personas. Después de hablar un rato, todos asintieron, se dieron la mano y se fueron. Mientras estas otras reuniones se llevaban a cabo, el dragón se agitó una vez más y miró con un ojo abierto a esta gente. Cuando la gente se fue, el dragón dorado se deslizó suave y silenciosamente de la escena.


“¿Quién es esta gente que se reúne en secreto?”, pregunté al Señor.


“Ellos son los líderes de ciertas naciones.” Replicó el Señor. “Tienen su propia agenda. Su agenda es diferente de lo que está tomando lugar en la reunión mayor. Lo que hablan con sus labios y lo que tienen en su mente hacer es diferente.”


Mientras continuaba observando abajo en la tierra, comencé a ver lo que parecían ser venas y túneles que corrían a través de ciertas secciones de la tierra. Estaba asombrada y perpleja sobre lo que estas venas y túneles representaban.


“¿Qué son estas venas y túneles?”, pregunté al Señor.


“Son entradas secretas hacia ciertas ciudades y países,” replicó el Señor. Lo que estás observando es una red bien elaborada de agentes encubiertos y operativos. Esta red ha conllevado mucha planificación. Muchas naciones están envueltas en esta red. Hay un número más pequeño de naciones que tienen aún una agenda más secreta y más siniestra que esta red presente. Este grupo más pequeño de naciones están usando todo lo disponible para adelantar esta agenda y ya han hecho planes para deshacerse de aquellos que han estado usando. Esto es un plan siniestro de terrible maldad en altas jerarquías.”


Sentí un escalofrío en todo mi cuerpo por las palabras del Señor. Entonces vi cómo pequeños grupos de gente vestida de negro comenzaron a aparecer en las venas y túneles, parecían estar bien organizados.


“¿Quiénes son ellos?”, pregunté al Señor.


“Mercenarios,” replicó el Señor. “Son marionetas de grupos más pequeños de gente que se han reunido en secreto, lo que observaste anteriormente.”


Entonces vi al dragón dorado en los cielos en el lugar donde yo estaba. Parecíamos estar en la región del espacio exterior alrededor de la tierra ya que veía las estrellas y la luna, y el cielo estaba bien oscuro. El dragón dorado estaba rompiendo y envolviendo un largo objeto del cielo. Este largo objeto parecía algo así como un satélite gigante.


“¿Qué es este largo objeto?”, pregunté al Señor.


“Era un mecanismo de defensa que estaba estableciendo tu país,” replicó el Señor. Una de las cosas que discutía el pequeño grupo que observaste fue hacerlo inoperable.”


El dragón entonces voló repentina y silenciosamente a través del cielo oscuro y aterrizó en un país, vi que era China. Entonces el dragón se reunió con grupos de personas de su propia nación. Después que terminaron su reunión, vi a otra gente de otras naciones unirse a ellos y comenzaron nuevas discusiones. Yo estaba extremadamente perturbada y asombrada al ver cómo se llevaban a cabo estas reuniones.


“¿Qué está sucediendo aquí?”, pregunté al Señor.


“El destino de tu país, igual que el de otros países está siendo discutido.”, replicó el Señor. “Hay una agenda. Hay un plan. Esta gente que observas operan en muchos diferentes niveles, pero cada uno de ellos tiene su propia agenda.”


Después que los grupos de personas dejaron a China hubo más reuniones con grupos de la gente china. En este momento el dragón estaba completamente despierto.


Cuando terminaron la reunión vi como el dragón silenciosamente se deslizó del salón de reunión. Cuando estaba afuera vi que el dragón dorado voló hacia el cielo, dio un tremendo rugido, abrió su ancha boca y comenzó a devorar y a tragar a todas las naciones. Para mi asombro la mayoría de la gente de estas naciones parecía estar ajena al hecho de que habían sido tragadas y devoradas.


“¿Qué es esto?”, pregunté al Señor. “¿Qué está sucediendo aquí?”


“Esta es la agenda secreta y escondida de China”, replicó el Señor. “El dragón usará a cualquiera y lo que sea que pueda impulsarlo hacia adelante en su propia agenda. Trabajará desde adentro de las naciones, aparentemente como amigo inofensivo buscando fortalecerse y promoviendo lazos políticos. Pero al final el dragón buscará devorar todo lo que está en su paso. Se volverá contra todo lo que secretamente ha conspirado contra él. Vendrá contra tu nación y también la nación de Israel,” continuó el Señor. “Estos son tiempos turbulentos.”


“¿Cuándo Señor?”, pregunté. “¿Cuándo sucederán todas estas cosas?”


“Ya ha comenzado”, replicó el Señor. “El que tiene oídos para oír oiga lo que mi Espíritu está hablando a mis hijos. El que tiene ojos para ver vea lo que está sucediendo en el reino espiritual. Estén alertas. Estén preparados. Manténganse en guardia. No se dejen engañar de ninguna manera.”


Entonces me di cuenta que un ángel extremadamente grande estaba parado al lado mío y del Señor. Este ángel tenía una grande espada empuñada en su mano. La espada era como una llama de fuego.


“¿Quién es este ángel?”, pregunté al Señor, ¿y qué es esta llameante espada en su mano?”

“Este es el ángel destructor,” replicó el Señor. “y la espada del Señor.”


Entonces vi cómo grupos de gente comenzaron a vociferar advertencias al mundo.


“¿Quiénes son esta gente?”, pregunté al Señor.


“Mis mensajeros y profetas,” replicó el Señor.


Escuché cómo grupos de mensajeros y profetas gritaban una cosa y otros grupos gritaban algo que parecía totalmente contrario de lo que el otro grupo había hablado. Se volvía cada vez más y más confuso.


“¿Por qué parece que los mensajeros y profetas hablan palabras contrarias unos de otros?”, pregunté al Señor. “¿A cuál grupo has hablado tú realmente?”


“Yo he hablado y aún hablo a ambos grupos de mensajeros y profetas,” replicó el Señor.


Entonces vi lo que parecía ser una sábana gruesa de neblina que era tirada y extendida sobre los mensajeros y profetas. De alguna manera podía ver a través de la sábana de neblina. Los mensajeros y profetas se veían un poco agitados e inseguros de lo que les estaba sucediendo. Una mano gigante apareció y comenzó a dirigir a los mensajeros y profetas hacia cuevas y guaridas.


“¿Qué es esto?”, pregunté al Señor. “¿Qué le sucede a los mensajeros y profetas?”


“Los estoy enviando hacia cuevas,” replicó el Señor. “Están llenos de dudas y están comenzando a preguntarse si realmente yo les he hablado. Los sostendré en las cuevas con Mis palabras durante un tiempo de oscuridad. Durante este tiempo se desharán de toda autosuficiencia y aprenderán a reclinarse total y completamente en Mí. No escucharán otras voces por un tiempo excepto Mi voz. Cuando salgan de las cuevas y guaridas a donde han sido llevados y escondidos, saldrán de allí hablando solamente lo que han oído y lo que escuchen que les hable mi Espíritu. En este tiempo los estaré enseñando a discernir mi voz de otras voces.”


El Señor y yo estábamos aún allí en los cielos desde donde se observaba todo lo que estaba sucediendo en la tierra. El dragón estaba devorando naciones y gentes. El ángel de la destrucción que tenía la espada flameante estaba parado a nuestro lado. Entonces vi a los mensajeros y profetas que habían estado escondidos saliendo, arrastrándose y tambaleándose de las guaridas y cuevas. Se veían completamente quebrantados ambos, físicamente y en el interior. Entonces vi ángeles que se acercaban a los mensajeros y profetas y comenzaron a alimentarlos, nutrirlos y a ministrarles.


Cuando los mensajeros y profetas comenzaron a recobrar su fortaleza, vi aparecer muros en la distancia. Los mensajeros y profetas vieron los muros y comenzaron a correr repentinamente hacia los muros. Cuando alcanzaron los muros, rápidamente las escalaron hacia la cima y comenzaron a gritar en voz alta advertencias e instrucciones a la gente que estaba alrededor de los muros. Alguna gente escuchaba las palabras de los mensajeros y profetas, otros no las escuchaban.


“¿Qué es esto?” pregunté al Señor.


“He puesto a estos mensajeros y profetas como atalayas”, replicó el Señor. “No tendrán descanso ni de día ni de noche. Continuamente estarán alzando su voz. No retendrán ni una palabra que Yo les hable. Declararán todo lo que Yo les diga.”


Entonces escuché un sonido ensordecedor. Me volví y vi al dragón dorado volando hacia los mensajeros y profetas. El dragón estaba furioso. Cuando alcanzó a los mensajeros y profetas quienes habían permanecido en pies firmemente en los muros, el dragón comenzó a devorarlos. El Señor levantó Su mano derecha. Entonces vi cómo el ángel de la destrucción con su espada llameante disparó como un rayo hacia el dragón. El dragon vio que el ángel se acercaba y se enroscó en medio de las gentes y naciones que había estado devorando. El dragón abrió su boca y las gentes y naciones que había tragado y devorado salían a borbotones de su boca. Estaban armados para una batalla. Comenzaron a batallar contra los mensajeros y profetas en los muros. El ángel de la destrucción con la espada llameante también comenzó a hacer batalla y atacó a ambos, al dragón y a los guerreros que habían salido de la boca del dragón.


Vi que nación tras nación era conquistada, la gente atada y esclavizada. Muchas de estas gentes y naciones atadas y esclavizadas fueron entonces armadas por el dragón y se convirtieron en guerreros para el dragón. Entonces vi dos naciones y dos grupos de gente que no habían sido devorados. El dragón estaba ahora cubriendo completamente con su cuerpo a todas las naciones. Estas dos naciones y grupos de gente habían estado bajo ataque, entonces vi muchas escenas sangrientas y de devastación dentro de estas naciones. Vi bandadas de ángeles que rodeaban estas dos naciones y grupos de gentes que quedaban. El dragón y sus guerreros no podían pasar más allá de donde estaban estos ángeles.


“¿Por qué han quedado sólo estas dos naciones y gentes?, pregunté al Señor.

“Es solo Mi palabra, Mi presencia que los está protegiendo,” replicó el Señor. “La batalla final será entre Yo y el dragón.”


“¿Cuándo, Señor?”, pregunté.


“Cuando sea el tiempo ya fijado,” replicó el Señor. “Todas las cosas están siendo puestas en su lugar. Muchos líderes, sin saberlo, están siendo manipulados por aquellos que tienen su propia agenda. Han planificado la muerte de muchos líderes. Sus predecesores ya están en lugar con sus agendas ya preparadas."


“Aquellos que escuchen mi voz y me busquen no serán movidos ni engañados por estas cosas.  Sus ojos verán claramente; sus oídos escucharán claramente lo que está ocurriendo en el reino espiritual. He permitido un pequeño periodo de tiempo de gracia y misericordia mientras las oraciones y llantos de muchos son elevados a Mí. Sin embargo, no sólo estoy buscando llanto y oración de la gente, busco su consagración. Estableceré mi pacto con aquellos que tienen un corazón perfecto hacia Mí. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.”


“Las conspiraciones ya se han acordado y siguen en marcha”, dijo el Señor. “Pero mis hijos, no teman por estas cosas porque Yo estoy con ustedes y no los dejaré indefensos. He dado a mis hijos armas para pelear en oración, súplicas, ayunos y consagración. Haré que el consejo de los malvados contra ustedes se desvanezca. Hagan avanzar mi reino mientras el día dura. Viene la noche. Una niebla oscura y tenebrosa cubrirá la tierra. Mi palabra será preciosa. Mis hijos no serán presa del enemigo. Yo seré su defensa y baluarte. Confiad en Mí y no temáis ninguna de estas cosas que sucederán pronto.”

 

Hollie L. Moody

 Visión recibida el 28 de septiembre de 2001

 
 
 

Recent Posts

See All
Visión sobre Estados Unidos

El reto más grande de un cristiano no es predicar la palabra, sino vivirla.” Cuando nos metemos en la brecha recibimos golpes. Es como cuando pequeños nos metíamos a defender a nuestros hermanos o ami

 
 
 

Comments


clock-timer-illustration-isolated-style.png

El Reloj Profético

© 2035 by by Leap of Faith. Powered and secured by Wix

bottom of page