El hilo de lo infinito
- relojprofetico
- Nov 24, 2025
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Desde el momento que un ser humano nace y al abrir sus ojos a la luz del día comienza una búsqueda. Comienza a inquirir e impulsarse hacia un objetivo, un propósito incomprensible y desconocido. Comienza a navegar el anchuroso mar de la vida hacia unos horizontes ya enmarcados en sus genes espirituales. Es un instinto fuerte que le impulsa hacia algo, hacia lo infinito, hacia lo inexplicable e incomprendido.
Esto yace plasmado en cada ser humano concebido, pero lamentablemente no todos siguen ese hilo de eternidad que conecta con lo santo, con lo divino. Hilo que ha sido puesto como una marca, como señal en el camino, de que fuimos creados por un Dios omnipotente para anunciar Sus virtudes y reflejar Su gloria en este vasto universo.
La gran mayoría de la humanidad se tira por sendas equivocadas en lugar del camino trazado. Muchos se inventan sus propios caminos. Otros viven en sus propias ideas y concepciones de lo que debe ser este lapso de tiempo vivido aquí en la tierra. Siguiendo ese hilo de lo infinito, otros se lanzan por senderos tenebrosos de maldad. Senderos que muchas veces no tienen retorno. Así queda truncado un propósito. Quedan truncados llamados e investiduras. Ministerios que nunca vieron su horizonte porque fue apagada la llama del fuego santo. Porque perdieron ese hilo, esa señal en el camino.
¿Cómo se pierde ese hilo? Tenemos un ejemplo en la Escritura en 1 Reyes 13. Un varón de Dios había recibido instrucciones divinas precisas para llevar a cabo una encomienda. Pero a través de engaño y subterfugio se desvió del camino trazado transgrediendo así el mandato divino. Tristemente no hubo retorno. Los frutos de la desobediencia son amargos y traen consecuencias.
Dios nunca ha sido ni es arbitrario con el ser humano. Parte de Su esencia es la justicia y la santidad. Entonces Él obra en justicia, sin arbitrariedad ni prejuicio, y es en este aspecto que cada uno somos otorgados con la capacidad de decidir, con la capacidad de elegir nuestro destino.
A todas sus criaturas que llevan esa imagen divina Dios le dio libre albedrio y capacidad volitiva. Pero dentro de estas capacidades puso también esa traza de anhelos por lo infinito y es por esto que desde el momento que nos iniciamos por ese recorrido de lo infinito, comenzamos a inquirir y preguntarnos: ¿Quién soy yo en este vasto universo? ¿Para qué nací? ¿Cuál es mi propósito en la vida?
En su inmenso amor y sabiduría Dios entonces comienza a definirnos ese propósito. Propósito que comienza a ser diluido gradualmente a través de tiempos y edades para que nosotros podamos tener por lo menos una noción de su profundidad, tener una vislumbre de su inmensidad. De otra manera jamás podríamos entenderlo.
El Apóstol Pedro, bajo inspiración del Espíritu Santo, nos resume la clave de ese santo y glorioso propósito. Primero: Somos un linaje escogido.
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9
¿Qué significa la palabra linaje? Es ascendencia o descendencia de una familia, especialmente noble. Sinónimo de estirpe, ascendencia, progenie, alcurnia, abolengo, dinastía, casta, raza. clase, categoría, género...
¿No le causa emoción a usted esta declaración hecha por el Espíritu de Dios sobre quiénes somos? ¿No le emociona que ya desde antes de la fundación del mundo somos definidos por Dios? ¿Acaso no es esta la realización de anhelos, sueños e ideales? Alcanzar este propósito, después de haber navegado y naufragado a través de los enormes y peligrosos océanos de la vida es la realización suprema del humano. Es el cenit de la existencia misma. Es haber llegado a la orilla, a la realización de aquello para lo cual fuimos marcados desde nuestra concepción.
La segunda revelación es que somos un real sacerdocio. En el sacerdocio levítico nunca se hizo la designación de “real sacerdocio”. ¿Por qué?
Porque el sacerdocio del Nuevo Pacto, del cual todos nosotros somos componentes, es superior. Funciona en esferas espirituales. Nos ejercita en la capacidad de poder juzgar al mundo, poder juzgar todas las cosas.
¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 1 Corintios 6:2
En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.
Nos prepara para sentarnos en tronos y juzgar a los ángeles. ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? 1 Corintios 6:3
Quiere decir que no se limita meramente a una esfera humana de códigos con el fin de regular la vida espiritual. Abarca esferas arriba en el cielo, aquí en la tierra y abajo en el infierno.
Jesús nos lo revela de esta manera:
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Mateo 10:1
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Lucas 10:19
El sacerdocio del Nuevo Pacto tiene un paralelo con el sacerdocio del Antiguo Pacto, es a saber el Antiguo Testamento, pues cumple con una tipología de una función única. El sacerdocio levítico era como una sombra que nos dio una idea de verdades profundas y espirituales. Estas verdades aplican a todos los tiempos y a todos los hombres, pero sólo un ínfimo número de personas han aceptado estas verdades y las han puesto como blancos de soberana vocación. Como ideales que deben ser perseguidos hasta ser alcanzados.
La función sacerdotal levítica envolvía la premisa de que toda relación con Dios debe ser moral y espiritual. Una relación de servicio de corazón y de vida, no de influencia y de poder. No mágica como en el paganismo. Más adelante, Jesús con su propio ejemplo sentó en los corazones de los hombres el verdadero espíritu de este sacerdocio real tipificado en el sacerdocio levítico: el servicio.
Antes de ser sacrificado, agarró un lebrillo, se puso una toalla sobre sus hombros, se arrodilló en el piso y lavó los pies de sus discípulos. Aquí aparece resumida la idea central del sacerdocio del Nuevo Pacto.
En lo que concierne al sacerdocio y la responsabilidad que conlleva, Dios dijo en Levítico 10:3: …En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Si aquellos que han sido consagrados para Él no lo santifican en su vida y en sus corazones entonces Él se santificará a Sí mismo en ellos a través de juicios. Fue lo que Dios hizo con Nadab y Abiu, hijos de Arón cuando no tomaron seriamente y con responsabilidad la investidura que habían recibido y ofrecieron fuego extraño a Jehová.
Tercera revelación “nación santa”. Una nación es un conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo Gobierno. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.
No hay más explanación. Si somos parte de este componente de adquiridos por Dios somos un Reino, regidos por un mismo Gobierno que es Jesús. Tenemos un mismo origen. Espiritualmente hablamos un mismo idioma y tenemos una tradición común.
¿Por qué estamos en la tierra? Para anunciar las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. !Aleluya!
Ana Rios
24 de noviembre 2025



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