Nunca nos abandona Dios
- relojprofetico
- Jan 3
- 3 min read

Siempre que vivo una gran prueba, Dios no me desampara. Perpetuamente encuentro ángeles que me ayudan. He estado viviendo una de las batallas fuertes. Es vil y consistente lo que vivo en estos momentos. Te confieso, he visto la mano de Dios acariciándome constantemente.
Tuve que abandonar mi hogar luego de vivir allí mi niñez, y por años de sacrificios laborar para poder ser dueña del mismo. Llegaron unos vecinos problemáticos, con valores malos. Comenzaron quemando mi hermoso jardín hasta echar químicos para intoxicarme. Estudié su perfil hasta descubrir que su conducta se asociaba con unos psicópatas.
Clamaba a Dios, pero entendí que esa guerra Él la había permitido. Cada día que visitaba la iglesia mis lágrimas mojaban mi rostro, pero no tenía que levantar la vista para sentir en mis manos pañuelos de papel para secar mi rostro. Una vez más, Dios estaba pues había una mano amiga que sentía su amor. Siempre he pensado que los conflictos se tratan en la casa de nuestro Creador, así que nunca me aparté de su presencia aun con tantas preguntas sin contestar. Cuando predicadores visitaban la iglesia no tenía que moverme de mi lugar para que ellos se dirigieran a mí con palabra del Dios de lo alto para que todos en la iglesia entendieran que Dios estaba y está en el asunto.
En estos días la tristeza volvió a tocar las puertas de mi corazón cuando tuve que llevar a mi hijo al aeropuerto por razones de trabajo. Mi dolor era intenso. Decidí para distraerme ir a una tienda un 23 de diciembre donde los estacionamientos eran casi imposibles de encontrar. Sólo conduje el carro y al final de esa entrada observé una señora mayor esperando. Me miró y me preguntó que si buscaba un lugar para mi vehículo. Yo afirmé, y me indicó que era mío su estacionamiento. Yo le di las gracias y le dije que era mi ángel porque estaba triste. Ella me responde que a ella le pasó igual que a mí. Su hijo llevaba un tiempo en otro país. Me indicó que el dolor mejora con el tiempo. Una vez más Dios se hacía presente.
Reconozco que no hay tantas alegrías, pero sí muchas enseñanzas que son las que te conducen a la sabiduría que tanto pidió Salomón. Dentro de cada espacio en tribulación, Dios tiene cuidado de nosotros. No importa que la prueba no haya terminado, en el proceso Dios te envía ángeles para confortar tu alma.
Jeremías también se lamentó y recibió respuesta de Dios. ¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió curación? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables? 19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. 20 Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. 21 Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes. (Jeremías 15:18-21)
Por eso, ¡sigue caminando! ¡Seguimos avanzando! El alfarero sigue moldeando. No pierdas la fe. Dios es justo y dentro de la tribulación nos da lo que necesitamos para continuar el próximo escalón y así lograr nuestra perfección para alcanzar el paraíso.
Margarita
2 de enero de 2026
Puerto Rico



Comments