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Visión sobre el año 2025

  • relojprofetico
  • Oct 13, 2024
  • 6 min read

Updated: Oct 14, 2024




He sido movida a enviarle este correo electrónico concerniente a una visión que tuve sobre algo que va a suceder en el año 2025. La gente no está al tanto sobre el año que se aproxima y muchos están en un estado de tibieza en su relación con Dios.

 

Mi nombre es Maddi Thompson. Siempre he tenido una gran pasión por la enseñanza de la historia americana. Creo que la historia no es algo de una simple memorización de fecha y eventos, sino que es la comprensión de luchas, triunfos y valores que continúan influenciando nuestras vidas hasta hoy. También soy una amante de Dios y busco hacer su voluntad en todo lo que hago. Mi fe me guía diariamente no sólo en mi vida personal, sino también en mis roles como educadora. Para mí la enseñanza es algo más que un trabajo, es una forma de llamado para servir a ambos: Dios y mis estudiantes.

 

Por sus misericordias he sido bendecida con experiencias de visitaciones divinas y visiones que me recuerdan de su presencia y propósito. Nunca tomo estas visitaciones divinas como algo que merezco, sabiendo que son un privilegio y fuente de fortaleza y dirección en todo lo que hago.

 

El día 5 de abril de 2024, enseñaba en la escuela a mis estudiantes sobre o, mejor dicho, discutíamos sobre la valentía de aquellos que pelearon por la libertad y los ideales que creían y como estos valores aún prevalecen hoy. Al darme cuenta de que mis estudiantes tuvieron conexión con lo que hablaba, después de la clase sentí la urgencia de ir a la biblioteca. El día había sido largo y ya sentía el agotamiento de largas semanas de actividades. Aun cuando me sentía cansada, el deseo por descubrir algo nuevo me mantenía activa, así que me dirigí hacia ese lugar y me senté en silencio en una esquina de la biblioteca.

 

Leía un libro sobre la colonia americana y de momento mis ojos comenzaron a nublarse. Por un momento pensé que era sólo el agotamiento y me tapé los ojos intentando echar fuera el cansancio. Pero la sensación aumentaba. Parecía como si las palabras de la página saltaran y no podía echar fuera la sensación de que algo no estaba bien. Es cierto, estaba cansada, pero esto era diferente. Esto era algo que no podía explicar. Repentinamente todo alrededor mío cambió y me encontré en la entrada como si hubiese caminado a través de la biblioteca.  Solo que me sentía diferente, como si estuviera mirando a través de unos ojos nuevos.

 

Me sentí atraída hacia una sección particular de la biblioteca y mis ojos se depositaron en el volumen de un libro gigantesco. El título del libro era “El futuro del mundo que no ha sido contado”. Mientras sacaba el libro del librero me di cuenta de que toda la gente que había a mi alrededor se había detenido en lo que estaban haciendo. Me observaban con una mezcla de curiosidad y preocupación. Sus expresiones eran inquietantes, casi atemorizantes como si no pudieran entender por qué yo había elegido tal libro.

 

Busqué un lugar tranquilo y cuidadosamente abrí el enorme libro. Mientras pasaba la primera página vi las palabras enero 2025 escritas en la parte arriba más abajo del encabezamiento. Había entradas detalladas para cada día que describían eventos que estaban por venir. Cada página cubría un mes lleno de fechas y descripciones sobre lo que iba a suceder en cada día del mes. El contenido en el libro era como un diario. No fue hasta que llegué al mes de junio que mi corazón comenzó a latir ligero. La página de junio estaba completamente en blanco. Rápidamente pasé a julio, agosto y el resto del mes, pero cada página estaba de la misma manera, vacía. No había nada escrito en la segunda mitad del año. El vacío era algo más que una página en blanco. Mientras más miraba aquellas páginas en blanco más crecía mi intranquilidad. ¿Qué significaba esto? ¿Por qué no había registro sobre el futuro más allá del mes de mayo? Las preguntas bullían en mi mente y el temor de lo desconocido comenzó a comprimir mi pecho fuertemente.

 

Me dirigí hacia el escritorio frontal donde usualmente se sentaba el asistente de la biblioteca. Mientras me acercaba noté algo diferente sobre él. Su presencia era diferente. Irradiaba una calma y tranquilidad. Me miró con una gentil sonrisa y con unos ojos llenos de una profunda comprensión que parecía penetrar hasta lo profundo de mi alma. Era como si hubiera estado esperándome. Sin haber hecho mi pregunta me habló y comenzó a revelarme cosas desconcertantes concerniente a lo que acababa de ver. Me dejó saber que cada libro de la biblioteca contenía el futuro de una nación o estado. También me reveló que el libro que sostenía en mis manos contenía la verdad sobre el futuro del año 2025. Entonces me dijo que la razón por la cual aquellas páginas estaban vacías era porque los últimos siete meses del 2025 traerían eventos que eran demasiado terribles para ser grabados detalladamente. Un colapso económico y sufrimiento generalizado. Serían solo el principio de la tribulación que se desplegaría durante ese tiempo. Sería tan severo que no había algo que valiera la pena escribir.

 

Él habló de una gran hambre que barrería a través del mundo afectando a las naciones más prósperas. La abundancia que una vez fue disfrutada desaparecería y sería reemplazada por una lucha desesperada por las necesidades más simples. Habría escasez de comida y muchos pasarían hambre. La hambruna no discriminaría, tocaría cada esquina del globo. También me dijo que la economía global colapsaría bajo el peso de la crisis. El Sistema completo de comercio de naciones fallaría y las finanzas se desmoronarían en el caos. La gente perdería sus trabajos, sus casas y sus ahorros. El mundo se tornaría repentinamente hostil. No habría garantía de ley ni orden.


Pero lo que más me impactó fue la descripción que hizo del sufrimiento que atravesarían los cristianos durante este tiempo. Habló de una tribulación como nunca se ha conocido. Un periodo de intensa persecución y dificultades para aquellos que se han mantenido en su fe. El mundo se les tornará en contra. Permanecer fiel a Cristo será un acto peligroso de desafío. Los creyentes serán probados en maneras que nunca han imaginado. Atravesarán por pruebas que los pondrán entre la espada y la pared.

 

Mientras él hablaba la visión comenzó a ser más clara en mi mente. Escenas de devastación pasaban frente a mí como si fuera una pesadilla vívida y clara. Vi ciudades llenas de gente desesperada y destituida. El impacto emocional de lo que estaba viendo era abrumador. Mi corazón me dolía por las almas incontables que serían tomadas de sorpresa por esta tormenta. Por el dolor y sufrimiento que barrería a través del mundo como una plaga.

 

Entonces hice una pregunta que había estado perturbando mi alma desde que comenzó a hablar. Si había alguna manera que yo debiera saber para escapar de esto. Alguna esperanza, alguna posibilidad de escapar de la tiniebla que caería sobre el mundo. El hombre se mantuvo en silencio por un momento cuando finalmente habló su respuesta fue que con Dios nada es imposible.

 

Antes de que pudiera procesar su respuesta completamente sentí un cambio repentino como si el suelo en medio de mí se estuviera moviendo. El asistente de la librería, el enorme libro en mis manos… todo comenzó a desvanecerse. Había vuelto a mi cuerpo sentado en la mesa de la biblioteca donde originalmente había abierto el libro. El salón era el mismo, pero todo se sentía diferente. Mi cuerpo estaba empapado de sudor. Mi mente corría en busca de alguno sentido sobre todo lo que había visto y oído. Había sido real tan real como el mundo que daba vueltas alrededor mío. La carga era demasiado para ser llevada. Así que salí de la biblioteca con el peso de la visión.

 

Sé que lo que vi no sólo era una revelación personal. Le insto a usted a que tome esta visión seriamente. Los eventos revelados no son posibilidades distantes, son eminentes realidades que debemos confrontar. Las páginas vacías del libro no eran solo símbolos de lo que vendrá, sino un desafío directo para nosotros. Es un llamado para suplicar con todas nuestras fuerzas por la intervención de Dios. Una tribulación terrible viene en el año 2025 que traerá dificultades sin precedente: hambre, colapso económico y persecución para los cristianos. Estos no son miedos abstractos sino amenazas concretas que probarán lo más profundo de nuestra fe.

 

Nuestra fe, nuestras oraciones pueden hacer la diferencia. Con Dios nada es imposible. Nuestras oraciones son herramientas poderosas en la lucha contra las fuerzas del mal. Debemos unirnos y como un cuerpo unificado de creyentes debemos echar a un lado las diferencias y enfocarnos en una misión compartida para interceder a favor de la humanidad. Necesitamos orar fervientemente pidiendo a Dios misericordia e intervención a favor de los incrédulos e inconversos para que puedan arrepentirse de sus pecados y buscar salvación en Jesús.


Si usted es un cristiano que está en pecado arrepiéntase y fortalezca su fe en Dios. El año 2025 se acerca rápidamente y la necesidad para intervención divina es inmensa. Levantémonos ante este desafío con un espíritu de unión y fe creyendo que nuestras oraciones pueden realmente cambiar el curso de los eventos y recibir la intervención que desesperadamente necesitamos.


Maddi Thompson

 
 
 

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