Visión sobre las armas del Espíritu
- relojprofetico
- Jan 10
- 9 min read

Para beneficio de los que no tienen tiempo o no le gusta leer, los artículos y mensajes aparecerán grabados en la parte superior.
Unos meses atrás fui golpeado por una enfermedad repentina y por un tiempo pensé que iba a acabar con mi vida. Durante ese tiempo el Señor me permitió tener un sueño y luego me concedió varias visiones para clarificarme el mismo. Entiendo que ahora es el tiempo de compartirla.
El sueño: Me vi viajando por una avenida dentro de un tráfico bien congestionado que corría a una velocidad muy alta. Era un día bien nublado y todo parecía estar cubierto por un pantano. Sin embargo, yo no estaba en un vehículo sino en una bicicleta. No tenía dificultad alguna en ir a la par del tráfico. Pero entonces escuché lo que pareció ser un enorme camión desde la parte trasera que se lanzaba sobre mí. Traté de esquivarlo acelerando el paso, pero no pude. Entonces cuando parecía que iba a golpearme y matarme en el instante, se desvió rodeándome. Pero cuando observo no era un camión, sino un vehículo antiguo.
Yo corrí fuera de la carretera y caí adentro de un foso. Cuando todo volvió a la normalidad, me encontré que estaba de rodillas en el fondo de un barranco a casi 12 pies de profundidad y cubierto por la maleza. Estaba en un foso de lodo profundo y había algunas cosas adentro del lodo. Comencé a palpar para ver qué eran. Eran cuchillos, espadas, arcos, ballestas y palos. Toda clase de armas. Todas estaban rotas e inservibles.
Había alguien también allí, un ángel. No puedo describir su apariencia, pero solo sabía que era lo que era. Era fuerte y firme el sentimiento de que aquel Ser era un mensajero de Dios. Me dijo que aquellas armas en el foso eran armas que habían sido usadas por cristianos, pero las habían roto y echado para un lado. Me sentí apesadumbrado pues había muchas.
“¿Cuál de ellas te gustaría?”, dijo el ángel. “Esta es la razón por la cual estás aquí.”
“Una ballesta, por supuesto.” Era tan obvio. ¿Por qué alguien desearía lo contrario? Era como si la ballesta fuera la elección natural para mí. Pero cada una de ellas yacía en el lodo, estaban rotas y en una condición deplorable.
El ángel cogió la que estaba en mis pies y la sacó del lodo. Fue como si la ballesta se tensara repentinamente por sí misma y se limpiara. Se convirtió en una ballesta nueva. Estaba brillante y resplandeciente, de un color dorado, radiantemente brillante en la tenue luz del foso. Su forma era BIEN extraña. No era como las otras ballestas que había visto. Él la recogió y la puso en mis manos, pero se me hizo difícil agarrarla. Parecía no tener algún tipo de mango. En un extremo había una larga flecha, como era de esperar, pero en el otro extremo había siete flechas más pequeñas que apuntaban hacia el lado opuesto. Y en el medio, no había lugar para empuñar. Yo estaba perplejo. No tenía idea sobre cómo usar esto.
Él me dijo: “Paz, cuando llegue el tiempo se te ensenará como usarla.”
Cuando estas palabras fueron habladas, tenían todo el poder de la verdad en ellas. Sentía en lo más profundo de mi alma la seguridad de que realmente esto sería así.
“Ahora, hay algo más que tienes que ver.”
Me llevó a un lado del barranco, a un extremo de la carretera. Había mucha maleza allí. Suficiente como para bloquear la vista del barranco y todo lo que estaba más allá de la carretera. Podía aun escuchar el tráfico detrás de mí.
Salimos en lo que parecía ser el punto medio de la carretera, pero era un área grande rodeada por árboles y llena de equipo de remolques. El cielo arriba se veía aun nublado y oscuro y permanecería del mismo modo. Me llevó a una de las casas móviles. Abrió la puerta y me llevó adentro. Me hallé en un lugar pequeño donde había más armas empacadas. Había lanzas, escudos, picas, espadas y toda arma concebible. (Nota: No había evidencia de ninguna clase de arma de fuego).
Había también algo bien extraño, un estante que contenía botellas parecido a un estante de vino, pero en su lugar había botellas que yo sabía eran para aceite, como aceite ungido. Estas botellas estaban llenas de polvo y vacías, pero yo sabía que pronto serían llenadas y estarían listas para ser usadas por alguien. ¿Para qué?, no tenía idea, pero sentía que serían realmente poderosas.
De hecho, cada arma que había en este lugar estaba esperando ser reclamada por su dueño correcto. Tenía un sentimiento profundo de que entrábamos a un gran momento; estas armas habían estado esperando por un largo tiempo y el tiempo para ser reclamadas estaba bien, bien cerca. Por lo menos en ese momento no era el tiempo, pero estaba extremadamente cerca.
Cuando salí de la casa móvil noté que había cientos de estas casas móviles. Además, sabía que todas ellas estaban llenas de estas armas. Fui entonces llevado más allá de los equipos de remolque y lo que vi me asombró. Cientos y cientos de RV, Winnebagos o algo así. Había un estacionamiento enorme lleno de todos estos vehículos de vivienda. Cada uno estaba en espera, listo para salir cuando llegara el tiempo. Entendí que esto representaba refugio y seguridad para los santos, pero a la misma vez les permitiría ir al lugar que fueran requeridos ir.
Era una enorme caravana de todos estos vehículos y presentía que la salida de esta caravana era inminente. Mientras despertaba, estaba corriendo exuberantemente para encontrar la que mi Padre había preparado para mí. Pero todavía estaba desconcertado sobre hallar la manera de cómo usar la ballesta.
Mi interpretación del sueño
La primera parte del sueño es personal y pone el escenario para el segundo el cual es general. Yo viajaba bajando a través de una autopista en una bicicleta (bajo mis propias fuerzas). El cielo estaba nublado y había mucho pantano (la condición del mundo de hoy). Sentí que el camión venía por la parte de atrás para matarme (mi enfermedad), lo que se volvió en algo inocuo que se fue por completo (describe lo que sucedió durante mi enfermedad).
Fue algo atemorizante, pero sobreviví sin lesionarme. El barranco representa el lugar donde el Señor eventualmente nos lleva a todos. Ese lugar donde llegamos hasta el fondo y es el lugar donde mejor podemos escuchar su voz. Es aquí donde el sueño se torna con un mensaje más general. Pienso que ya las bicicletas de muchas personas se han salido también de la carretera recientemente.
Las armas rotas en el pantano representan ministerios que han sido abandonados. Muchos serán recogidos por nuevas personas quienes llevarán el ministerio de la manera que debió haberse llevado al principio.
Dos meses después de este sueño yo “heredé” un ministerio que había sido echado a un lado repentinamente. Hay una gran cantidad de estos ministerios allá fuera. Cuando las riendas son pasadas, el ministerio recobra su bendición original y llega a ser otra vez como si fuera nuevo. El escalar el barranco representa ascender del lugar de insuficiencia.
El ángel me ayudó a salir a través de la maleza. El Señor no nos abandonará en nuestros lugares de insuficiencia, sino que hará que tengamos los recursos necesarios para mantenernos firmes. Las armas viejas en las casas de remolque representan dones que el Señor tiene para nosotros para ser usados en Su servicio. Han estado esperando por largo tiempo ser recogidos por nosotros. Tuve la sensación de que habían sido diseñados para nosotros antes de que naciéramos. El aceite de la unción no estaba lleno en ese tiempo, y había muchas botellas (¿vasos?) que aparentaban estar esperando por algún tiempo por el aceite. Esto nos dice que va a haber una unción que va a ser derramada y los recipientes de esa unción han sido preparados y han estado esperando por largo tiempo.
Las Winnebago representan un lugar de relativa seguridad desde donde podremos ministrar, pero será un lugar que se moverá con nosotros. Tuve una sensación fuerte de que todas ellas se moverían juntas y que ninguna aún se había movido. Todas estaban quietas esperando la salida. Dios ya ha preparado estos lugares y planes para nosotros. Tuve una fuerte sensación de victoria asociada con la visión de estas cosas.
La primera visión
Ese día me crucé con un amigo mío en la internet que tiene el don de profecía. Le expliqué mi dilema, que yo tenía lo que estaba seguro era un arma extraordinaria contra el enemigo, pero no tenía idea cómo usarla.
“Eso es así porque yo tengo la parte que sigue”, me dijo. Hicimos arreglos para encontrarnos esa tarde a través de la web y hacer alguna “guerra espiritual”. Bueno, para ser honesto, aunque antes yo había estado envuelto en guerra espiritual no estaba preparado para esta experiencia.
Este era un tipo de guerra que yo no había conocido antes y ni aun sabía que existía. Le explicaré esto lo mejor que pueda, por favor perdóneme si esto suena un poco extraño. Comenzamos a orar juntos. Cada uno de nosotros estábamos a 1,000 millas el uno del otro. Comenzamos en el espíritu a caminar a través de mi casa. Y era como si yo pudiera ver los siervos del enemigo en todo el derredor. En cada cuarto, en el patio, en cualquier lugar que yo mirara.
Fue la experiencia más perturbadora. Era más un sentimiento que la vista actual, aunque por ciertos momentos tenía imágenes visuales claras. Así que enfrentado con esto, en el espíritu, levanté la ballesta. Aun así, no tenía idea de cómo usarla. Así que oré: Señor, tienes que enseñarme a usar esto ya que soy incapaz aquí. Esto va más allá de mí.
Instantáneamente parecía como si la ballesta se hubiera disparado por sí misma. Rayos salieron disparados. Puedo decir que golpearon los espíritus malignos que sentía alrededor mío aun cuando sentía que ni espiritual ni mentalmente yo había tocado el disparador y ni aun sabía cómo había sucedido.
Sentí que los rayos golpearon a cuatro de los espíritus. “Golpeaste cuatro”, me dijo mi amigo a través de la internet. Considerando que yo no le había mencionado esto, lo recibí como una confirmación.
Esto no era una imaginación. Algo estaba sucediendo aquí en el reino espiritual y nos tenía inquietos. Mil millas aparte y ambos veíamos lo mismo. Así que caminamos en el espíritu a través del resto de la casa. Fue una experiencia extraordinaria ya que ambos veíamos las mismas cosas. Me di cuenta de que sólo cuando yo dejaba de tener el control de la ballesta esta funcionaba. De otra manera, si yo intentaba usarla por mí mismo era inservible.
Sólo cuando yo me humillaba y admitía que no tenía control o habilidad por mí mismo ésta disparaba. Ese fue el primer secreto para usar la ballesta. Tenía que estar totalmente sometido, totalmente sin acción de mi parte para poder usarla. Una insuficiencia total. Cuando lo hacía de esta manera, la única flecha al final se disparaba bajo la orden del Señor. Nunca era operada bajo mis órdenes.
Sí, esta fue una experiencia bien extraña, pero a la misma vez bien instructiva. Comencé a darme cuenta de que la ballesta era mi arma de enseñanza que ayudaría a remover mi propio orgullo de servicio al Señor. Pero, aun así, allí estaban aquellas otras siete flechas incrustadas en el otro extremo del arco. Todavía tenían que ser disparadas.
La segunda visión
Alrededor de tres semanas después de aquello, en la iglesia, el Señor me enseñó en fracción de segundo todo lo que tenía que saber sobre aquellas otras siete flechas. Es una lección que nunca podré olvidar. Estábamos alabando al Señor, un maravilloso tiempo de alabanza. Estaba en la parte trasera de la iglesia y estaba levantando mis manos en adoración al Señor. Mis manos estaban extendidas, levantadas bien alto. Repentinamente fue como si la ballesta estuviera en mis manos. Pero la estaba sosteniendo, apuntándola hacia mí, sosteniéndola por el arco.
Tenía un aparente mango natural y se acomodaba a mis manos perfectamente en este ángulo tan extraño, hacia atrás. El disparo señaló derecho a mi propio corazón. En un instante supe que esta era la manera que había sido diseñada para ser sostenida. Ya que al hacer esto las otras siete flechas estaban ahora apuntando para que pudiesen ser usadas.
“Si estás dispuesto a sacrificar tu viejo hombre carnal a Mí, entonces yo puedo usarte de una manera mucho más poderosa,” sentí al Señor decir. “Tú puedes usar mis dones de una manera pequeña, así como lo estás haciendo, pero para usarlos con poder debes permitir que yo remueva de tu vida todo tu orgullo y todo aquello que no es mío. De esta manera, cuando usas el arco hay una flecha disparando hacia tu propio corazón. Esa flecha proviene de mí.”
Por mis ojos bajaban lágrimas a través de mi rostro. ¡Ahora entendía! Desde ese momento mi oración intercesora ha sido mucho más potente. He estado mucho más dispuesto a eliminar cada lugar oscuro de mi propia vida con el fin de ser un mejor siervo. Hasta que esto no sea hecho, Dios no puede usarnos a plenitud. Cuando permitimos ser purgados, entonces estamos en la capacidad de ser aquello para lo cual Dios nos ha creado. Y en algún lugar, quizás, haya un arma para ti. Una que sólo tú puedas ceñirte para ser usada por el Señor. Así que, el Señor te espera allá en el foso.
Por Cliff Hursey
Fecha desconocida



Comments